Cine y medicina en procesos formativos para universidades y colegios


Para muchos de los actuales practicantes de la medicina y de las ciencias afines o complementarias, la cinematografía se ha convertido en una herramienta que ahora permite el manejo y aprovechamiento del contenido de los temas relacionados con la salud de la humanidad, con una perspectiva mucho más amplia y didáctica, es decir, involucrando al entorno social. Como prueba de ello se pueden mencionar estudios relacionados en universidades de países como España, Estados Unidos y Argentina entre otros países, en los que la conclusión primaria se encamina a la utilización de la cinematografía como pieza pedagógica, que complementa, amplía o alterna a los métodos tradicionales.




Cine y medicina: lo comercial es utilizable

El farmacólogo y docente español, Josep Eladi Baños Diez, sostiene en sus estudios que “Las películas comerciales pueden ser un complemento eficaz en la enseñanza de las ciencias de la salud”. Baños Diez es uno de los promotores del denominado Biocinema, es decir de una propuesta que se comenzó implementando entre los estudiantes de la licenciatura en biología de la Universidad Pompeu Fabra , de Barcelona, como una ayuda para que consideren los aspectos sociales de su futura carrera profesional. Para cumplir esta tarea, se proyectan producciones como Estallido o Epidemia, el film de 1995, que cuenta los hechos que se desatan a partir de la propagación de un virus parecido al Ébola y El aceite de la vida, o Un milagro para Lorenzo, película de 1992, que narra la historia de Lorenzo, un menor que de un momento a otro empieza manifestar síntomas de una extraña enfermedad, la ALD o Adrenoleucodistrofia, que produce una desmielinización intensa (es un proceso patológico que afecta a las vainas mielíticas de las fibras nerviosas. Se observa frecuentemente en la patología del sistema nervioso) y la muerte prematura en niños, y se asocia a una neuropatía mixta, motora y sensorial, con paraplejía espástica en los adultos, es decir que se trata de una enfermedad rara e incurable.




Cine y medicina: estrategia en tres etapas

Los gestores del Biocinema organizaron en tres etapas:
  • Visualización de la película, posterior a una nota introductoria
  • Discusión temática.
  • Realización de un breve resumen sobre alguno de los temas tratados en la proyección o citados como parte de la discusión.
Cine, microbiología y las enfermedades biológicas

María José Fresnadillo Martínez, Carmen Diego Amado y Enrique García Sánchez, entre otros, docentes de la Universidad de Salamanca, crearon una Metodología docente para la utilización del cine en la enseñanza de la microbiología médica y las enfermedades infecciosas. En este se sostiene que “El cine, desde sus comienzos, ha sido y es un termómetro social de primera magnitud reflejando las inquietudes de la población, entre ellas las enfermedades infecciosas”. Más adelante agrega que “El caudal de imágenes, sonidos y sentimientos que aporta en este campo supone un recurso docente muy valioso capaz de complementar los métodos docentes clásicos y de dinamizar el acto docente adaptándolo a las tendencias educativas actuales”. Sin embargo, también advierte sobre el riesgo de la banalización de los temas a tratar si no se asume esta metodología con la debida seriedad: “Si la definición de objetivos y el diseño docente son etapas obligadas que siempre deben realizarse con rigor, en un método como éste, por su novedad y características propias, el control debe ser más exhaustivo -antes, durante y después de su ejecución- para evitar la “trivialización” de la materia objeto de estudio y lograr la máxima eficacia docente que depende no tanto del material utilizado (y es fundamental una selección adecuada y significativa de las películas que acompañan a cada unidad docente) como del uso que se haga de él”.

Cine en la docencia de la medicina

Los profesores Wilson Astudillo y Carmen Mendinueta, también de la Universidad de Salamanca presentaron en 2010 el trabajo El cine en la docencia de la medicina: cuidados paliativos y bioética, en el que se plantea sin mucha introducción que “El cine, como escaparate de la vida humana y de sus avatares, es una herramienta muy valiosa para el estudio de aquellas situaciones más trascendentales para el ser humano: el dolor, la enfermedad y la muerte”. Para estos médicos es muy importante que la gama de posibilidades y alternativas pedagógicas que ofrece el cine pueda ser aprovechada en procura de darle a los futuros practicantes de la medicina, algunas características humanistas y procedimentales: “Su idiosincrasia y características (carácter lúdico, impacto sensorial y emocional, etc.) lo dotan de habilidades formativas en muchas situaciones insuperables siempre y cuando esté respaldado por una definición de objetivos rigurosa y un diseño docente lógico, coherente y estructurado”, dice el informe.




Cine y medicina en procesos formativos: valioso aporte

Desde la perspectiva pedagógica, el aporte de las facultades de Medicina, Biología y relacionadas, a la estructura metodológica de la cinematografía como estrategia para la formación y la educación, es sumamente valioso y puede aplicarse en todos los frentes de la educación. Es claro que varias de las universidades más prestigiosas en el mundo entero reconocieron hace ya algunas décadas que las habilidades y facultades cognitivas de las generaciones contemporáneas están enfocadas hacia elementos audiovisuales, como lo es claramente la cinematografía.

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